Donde hay educación no hay distinción de clases.
Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.
Hoy en día, en una sociedad rodeada de tecnología, de supuestas mejorías en la economía y situación financiera del país, nos encontramos en un dilema que al parecer no calza.
Los grandes empresarios y economistas justifican esta controversial polémica como temáticas complicadas que no son entendibles por la gente baja, ignorante y de bajos recursos que no pertenecen a su pequeño circulo de poder, sin embargo los datos están!
Cómo se explica como un país catalogado como uno de los mas estables económicamente, con grandes ingresos y una macroeconomía asombrosa, posea una brecha de condiciones sociales tan marcadas, que se reflejan en servicios básicos como la salud o la que nos importa en esta entrada, la educación.
No es posible que la condición social de un niño sea la que defina su educación, que un niño con talentos y expectativas que conformarán las próximas generaciones del país y del mundo sea estigmatizado por los ingresos de sus padres que con tanto esfuerzo logran obtener para subsistir junto a sus familias, con la esperanza de un futuro mejor.
He allí la problemática entre muchas otras de un estado irresponsable, el cual se lava las manos ante una educación liderada principalmente por privados, enfocados en lucrar con los sueños de muchas familias que en la mayoría se esfuerzan a diario por pagarle una educación de calidad a sus hijos, y si no se ve esta posibilidad, la condena a estudiar en una educación pública actual débil, mediocre y con arduas falencias que no se comparan con las costosas instituciones, inalcanzables para la clase media y baja del país.

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