“Hablan mucho de la belleza de la certidumbre
como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda
es apasionante.”
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista
irlandés.
“El hombre de talento es naturalmente
inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve
mejor.”
Montesquieu (1689-1755) Escritor y político
francés.
Si buscamos en el diccionario la definición
de la palaba “creer”, nos encontramos con: “Considerar
una cosa como verdadera o segura, especialmente si para ello no se cuenta con
demostración”. Podríamos hablar de fe, de credulidad e incluso de
ignorancia, sin embargo, el ser humano duda, el dudar lo lleva a criticar y esa
crítica ante lo establecido como única verdad, es lo que lo hace un ser libre y
auténtico, superior al resto de los seres vivos.
El filósofo y matemático René Descartes a través
de sus meditaciones metafísicas, se dio cuenta que mientras más conocimientos
adquiría, en vez de saciar sus problemáticas e incertidumbre, se encontraba con
más dudas a las cuales no tenía respuestas. Sin embargo, este hombre se planteó
la primera verdad, postuló que por el simple hecho de dudar sobre una cosa, es
necesaria una existencia; por lo tanto “Pienso,
existo”. Para Descartes jamás algo se podía establecer como única verdad.
Cada fundamento o pieza del cual estaba basada su hipótesis, debía estar
totalmente justificada, ya que ocupaba el mecanismo de deducción, en el cual
sacaba conclusiones analizando sus contenidos e ideas, y si aquella “verdad” no
contaba con los suficientes respaldos, no poseía las propiedades fundamentales
de claridad y distinción.
Por todo esto, llego a dudar de todo el orden
establecido por el tomismo aristotélico; movimiento filosófico que se basaba en
la teología medieval y la especulación.
Este hombre sirvió de ejemplo, como muchos otros
más, para que el ser humano comenzara a desarrollar su propia concepción de las
cosas a través del razonamiento y pensamiento, pero no solo para dudar, sino
también para criticar lo que se cree como única verdad.
“La duda es uno de los nombres de la
inteligencia.”
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.
La duda le permite
al ser humano tener una conciencia libre y crítica, volviéndonos auténticos e
independientes, sin embargo, si dejamos de dudar sobre las cosas, pasaríamos a
ser simples esclavos y prisioneros de prejuicios totalmente irracionales.
Sin embargo el ser
humano de hoy en día está demasiado preocupado por la ropa que viste, la última
tecnología, la farándula y el consumismo; ha pasado a ser una simple maquina
autómata de hacer dinero y un engranaje más del sistema. Ha dejado de
preocuparse de aquellas cosas estúpidas y fuera de moda como la cultura, la
historia o la filosofía, total son cosas que hacen perder el tiempo y no dejan
en paz la idiotez, ha dejado de dudar. Hoy en día la cordura es cosa de tontos
y la duda es cosa de ilusos, ¿Qué será mejor, ser un tonto iluso o un ciego
ignorante?
Todos somos muy
ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Albert
Einstein (1879-1955) Científico alemán
nacionalizado estadounidense.

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